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LinkLa suya es la versión en línea de Link, la revista bimestral de Fimcap. Edition Septiembre 2003
Campamento mundialCampamento mundial 2003 en Filipinas [tapa]Es imposible escribir sobre el campamento mundial es estas breves líneas sin dejarte más del 99% de todo lo que experimentamos. Cada artículo es sólo un pequeño resumen de algunas de las cosas que sucedieron. Así que este, no es mas que eso. Los participantes (de Burundi 3, Chile 2, Dinamarca 7, Ghana 3, Alemania 1, Suiza 2, Paraguay 2, Holanda 3, Malta 3, Slovaquia 2, Bélgica 5, España 2) llegaron al aeropuerto de Manila uno a uno. Alrededor del 8 de julio la mayoría de participantes y sus equipajes ya habían llegado. La mañana del día 9 partimos hacia Taytay. Fuimos hasta allí en transporte público, experimentando el tráfico tal y como es en Filipinas en el día a día. Fue positivo llevar un guía con nosotros porque sino no habríamos logrado llegar. En Taytay estuvimos en un lugar hermosísimo, con una gran vista del skyline de Manila. Allí fue donde el campamento mundial comenzó de forma oficial. Dos días más tarde los delegados de Ghana consiguieron llegar durante la noche. Afortunadamente, incluso el equipaje de las delegadas maltesas ya había llegado en ese momento. Fue muy bonito dar la bienvenida a los delegados de Ghana, pero tuvimos que despedirnos de Emilia y Evelyn en sólo unas horas. Ellas tenían que partir hacia sus proyectos respectivos sólo unas pocas más tarde de su llegada. El grupo de 38 delegados se dividió en cuatro grupos, cada grupo iba a trabajar en una localidad diferente, en un proyecto distinto. Isla de Doong Un grupo fue a trabajar para la comunidad local de la isla de Doong. Se trataba de una isla muy pequeña y muy pobre situada al norte de Cebú. Fue una sorpresa para ellos darse cuenta de que la carretera que supuestamente iban a construir, ya se había terminado. De todas maneras, la comunidad era tan pobre que había muchas otras cosas que hacer allí. Cebú Seis de las mujeres fueron a la gran isla de Cebú y estuvieron en una aldea SOS. En esta aldea, se ocupan de niños y niñas que no tienen familia. Las delegadas colaboraron con las mamás de cada una de las casas, y con lo que era necesario en la aldea. Ayudaron a cocinar, hacer la compra, limpiar casas, etc… Manila Un grupo estuvo en la ciudad de Manila. Ayudaron en la construcción y pintura de casas para familias extremadamente pobres. También visitaron una prisión y compartieron mucho con los jóvenes internos Nueva Vizcaya El último grupo fue a la provincia de Nueva Vizcaya. Los bosques de la región han sido cortados por las empresas inmobiliarias. Ahora el área está árida, yerma y muy afectada por la erosión. Para posibilitar la supervivencia de la gente de la región es importante que se restauren los bosques. Y eso fue lo que los delegados hicimos. Ayudamos a reforestar las colinas. El 21 de julio todos los delegados nos reencontramos de Nuevo en Las Piñas, en metro Manila. Allí pudimos intercambiar nuestras experiencias. Fue muy interesante encontrarnos y compartirlo todo, ya que las experiencias de los proyectos habían sido muy distintas. La combinación de todos los proyectos nos dio un buen retrato de la realidad filipina. Estuvimos en las Piñas tan solo un día. Al día siguiente partimos hacia Tagaytay, donde compartimos los últimos días. Realizamos las actividades de evaluación allí, así como una gran fiesta y visitamos algunos lugares. El palacio del cielo fue muy interesante. La vista desde la montaña tan enorme era sólo de unos tres metros, por culpa de la niebla y la lluvia. Afortunadamente pudimos gozar de una mejor vista cuando descendimos un poco. La vista fue un gran respiro. Pudimos ver un montón de pequeños volcanes en islas que estaban en un gran lago. Uno de los días fuimos hasta uno de esos volcanes, el Taal, y tuvimos la oportunidad de bañarnos en el cráter. Fue como tomar un baño muy cálido. El día 24 regresamos a Las Piñas de Nuevo y la noche siguiente tuvimos la fiesta de clausura, la Barrio Fiesta. Era el momento de decir adiós a todo el mundo. Corno de Mol,
Una segunda mirada al campamento mundial [tapa]Finalmente, el tan esperado campamento mundial ya ha concluido. Primero, se produjeron las sublevaciones internad en el país que provocaron mucho miedo en los parientes y los amigos del extranjero. Una vez que la sublevación se acabó, apareció la situación de Irak. En ese momento, Chiro Filipinas se encontraba en un dilema. Nuestra pregunta era, ¿Si estalla la guerra, vamos a continuar avanzando con el proyecto del campamento mundial? Y, estuvimos muy contentos con la decisión de Fimcap en ese momento, de continuar adelante. Una vez que la cuestión de la Guerra estaba más o menos controlada, el tercer golpe llego directamente al umbral de nuestra puerta – Su nombre fue SARS. Delante de esto, el equipo puso el programa sobre la mesa con un fuerte porrazo y se acordó que no se volvería a perder tiempo debatiendo si se llevaría a cabo el campamento mundial o no. Así pues, si finalmente se realiza vamos a tener un programa, y si no se realiza… seguimos teniendo un programa. Durante las preparaciones finales tuvimos una mezcla de emociones. Por un lado, nos faltaban recursos humanos. Hubo pocos líderes que se comprometieran en la realización de tareas (debido principalmente a motivos laborales). Por otro lado, muchos grupos locales tenían miedo de comprometerse con tanta responsabilidad. A pesar de todo, dimos a cada líder y a cada grupo sus tareas respectivas y esperábamos que su respuesta fuera positiva. Para nuestra sorpresa, los grupos locales acogieron con mucho entusiasmo las taras que les encomendamos a pesar de sus miedos. Asimismo los líderes que no podían comprometerse a tiempo completo, se buscaron a sus propios substitutos. Llegada. Nadie podía creerse que FIMCAP viniera a Filipinas. Sí, la FIMCAP de la que cada chico y chica Chiro de Filipinas había oído hablar desde que tenían 10 años, y la FIMCAP que formaba parte de los tests de iniciación, so solamente iba a materializarse y tener caras concretas, sino que ¡FINALMENTE iba a venir a nuestro país! Cuando llegaron los primeros delegados (de Paraguay y Chile), el equipo encargado de la logística se vio sorprendido ya que nadie sabía hablar español. Sin embargo, se puso de manifiesto que la lengua no es un obstáculo si ambas personas desean comunicarse. Y, ¡todos nosotros deseábamos comunicarnos! No importaba si utilizábamos las manos, la cara o los pies para contarnos historias unos a otros. Así nos lanzamos hacia delante. Acogida. Al principio, muchos líderes tenían sus dudas sobre la organización y acogida del campamento mundial. Sorprendentemente, durante el transcurso del campamento, los miedos se fueron transformando en pura excitación, especialmente a partir de que todos las organizaciones miembros de FIMCAP se fueron presentando. Fue muy interesante –las similitudes entre las organizaciones, las distintas organizaciones, las canciones, las comidas y bebidas compartidas. Incluso el líder que se encargaba de tomar fotografías, decidió incorporarse y participar de las actividades (delante de la sorpresa de todo el mundo) Desde luego, hubo muchas noches sin dormir y momentos tensos durante el transcurso del campamento, pero a pesar de todo fue increíblemente excitante. De hecho, dormir fue un lujo utilizado sólo de vez en cuando durante los diez primeros días. No importaba ya que cada día era una nueva sorpresa, distinta del día anterior. Amigos, Etc. Uno no puede olvidar fácilmente los nuevos amigos que hemos conocido (como resultado sobretodo de los grupos de trabajo y la acogida), los padres de acogida y las grandes familias que son tan comunes en Filipinas. Sin duda, nadie olvidará la primera persona con la que se encontró, la más creativa, la más amigable, la más tímida, la más extravagante, la más escandalosa, la más guapa… Quien puede olvidarse del calor tan tremendo del volcán Taal, de la lluvia de Cavite, el cálculo de árboles y el viaje en autobús hacia Nueva Vizcaya, el sol, el mar, los mosquitos en Doong, los niños de la aldea SOS, la pintura de las casas en Arkong Bato, y sobretodo, el “spaghetti dance” (dirigidos pro Christiaan y Soren)? Además de todo esto, el personal local, proveniente de diferentes grupos y de diferentes partes de las Filipinas, también tuvieron su propio espacio para compartir emociones. Muchos se sorprenderían de saber que, antes del acontecimiento, la mayoría de voluntarios no eran ni amigos. Todos nos conocíamos ya previamente por las jornadas nacionales o de distrito, pero las relaciones no habían pasado de conocerse ligeramente. Ahora, las relaciones entre los líderes son mucho más profundas, hasta niveles que nadie podía imaginar. Ahora compartimos unos vínculos afectivos que difícilmente van a romperse (gracias al campamento mundial) El campamento mundial constituyó un momento para examinarnos – una oportunidad única para los líderes de presentar sus capacidades y habilidades. También fue un momento para apoyarnos unos a otros… un momento para asumir tareas inusuales o incluso difíciles... un momento para darnos unos a otros una palmada en la espalda y brindarnos los oídos para escuchar las historias más divertidas o más tontas sobre el campamento… Un momento para reflexionar y reconsiderar… ¡un tiempo de gratitud para todos! Una vez que todas las actividades concluyeron, los miembros del staff dijimos: “Esto fue el campamento mundial…” y entonces continuamos diciendo: “¡Vamos a hacerlo de nuevo!” Nadie puede negar este efecto hipnótico maravilloso que se reverbera entre los grupos Chiro de todo el país – sí, incluso entre los más aislados de la isla de Cebú. Despedida. Es inevitable y es la parte más difícil de todas con diferencia. Al final del campamento, no podemos ocultar la tristeza que conlleva la separación tras tres largas semanas de convivencia. Así que, el campamento ya terminó. Algunos de nosotros incluso consideramos no ir a despedir a nadie al aeropuerto para evitar lágrimas (y ataques de corazón para algunos). De todas maneras, no se pudo evitar ya que cada uno de nosotros se sentía muy unido a alguien. Los nombres se nos pueden olvidar, pero las cara y las experiencias vividas, nunca. Un líder escribió durante la noche de la evaluación… Tantos recuerdos y proyectos realizados, tantas personas cercanas, amadas y cuidadas. Cuando miramos atrás, podemos afirmar que para nosotros el campamento fue divertido y memorable. Para todos nosotros, significó mucho más que simplemente un “campamento”. Fue una inspiración. Así que, para los próximos organizadores del campamento mundial, ¡no tengáis miedo! Disfrutad de cada momento, desde la preparación hasta la evaluación. Evidentemente hay momentos malos junto con los buenos – pero podemos aseguraros que todo lo bueno que proviene de esta experiencia supera a lo malo más de mil veces. ¡Buena suerte! Marie, Rona, Leny, Andy, Bhem, Mavie, Eloisa, Apol, Red, Paeng
Algunas de las cosas que viví durante el campamento mundial [tapa]Es genial compartir de verdad con vosotros algunas de las cosas que viví durante el campamento mundial de la FIMCAP en Filipinas durante el año 2003. Todo fue Diversión, Experiencia y Lecciones (DEL) En el proyecto “Mercy” se acogen a niños provenientes de familias desestructuradas, a los que se alberga y cuida. Muchos de estos niños provienen de las familias que viven en las áreas antes citadas. Fue muy bonito para mi ayudar en la cocina en la aldea, ya que aprendí a preparar algunos platos filipinos. Fue también muy interesante actuar como la mamá de diez niños, cada vez que mi Nanay estaba fuera, yo tenía que cocinar y servir a los chicos. Para que nos sintiéramos más en casa, pasamos un día en la playa junto con nuestras Nanays. Para mi fue un día memorable, ya que aprendí como nadar, gracias al apoyo de los miembros de mi grupo y de las Nanays. ¡Fue muy divertido! Y para probaros que puedo hablar un poco de Tagaalo, os digo, SALAMAT (¡Gracias!) MABUHAY FIMCAP (Larga vida) Evelyn Domozon,
En un lugar muy lejano… [tapa]Se contaba que en unas islas muy lejanas, había un gran sueño: reunir a jóvenes pertenecientes a un a organización llamada Fimcap en torno a un campamento. Jorge Bravo,
Al fin del mundo [tapa]Tuve la impresión de que estábamos viajando al fin del mundo. Un día y una noche enteros en un barco genial, 3 horas en un autobús y después otras cuatro horas en un barquito que se tambaleaba mucho. La tripulación del barquito era genial, el color azul claro del agua, islas llenas de cocos, gente de Filipinas de piel oscura… Nos íbamos acercando a la isla de Doong; se oían tambores y música a lo lejos. A medida que nos íbamos acercando, nos íbamos dando cuenta de que ¡la banda de música tocaba para nosotros! Así que rápidamente, nos pusimos las chancletas, saltamos dentro del agua caliente e intentamos llegar a la arena. Había mucha gente que había venido a darnos la bienvenida, muchos niños esperando y riéndose. Seguramente se preguntaban por qué había 7 extranjeros que estaban visitando la isla. No había tiempo para pensar. Fuimos a dar una vuelta por la isla en triciclo. Todos los habitantes nos saludaban y gritaban. Tuve que apretar la mano de Yvette para ver si todo era sólo un sueño. Llegamos a la iglesia y a la casa parroquial. Allí estaríamos por el resto de la semana. El proyecto de Doong consistía en construir una carretera. La única carretera de la isla se encuentra en condiciones pésimas, a pesar de ello era muy importante. Yo estaba preocupada, ¿cómo me las iba a arreglar, yo una chica pequeña y sin experiencia, para construir una carretera de cemento? Cuando llegamos, algunas cosas cambiaron. Finalmente nuestro trabajo sería pintar la cocina de la casa parroquial. Los niños cuyos padres vivían en otra isla, podrían ir allí y comer durante los períodos escolares. Así que empezamos a limpiar y pintar las paredes y las mesas. La verdad es que no fue una tarea nada fácil, dado el fuerte calor que sufríamos. Finalmente el amarillo y el blanco dieron una imagen muy distinta a las paredes grises y sucias. Mientras las chicas pintábamos el mobiliario y también algunas sillas de la iglesia, los chicos ponían cemento en las paredes estropeadas. Un día fuimos a visitar la escuela de Doong. Allí, junto con los niños construimos una verja para la escuela. Colocamos un montón de piedras unas sobre las otras. Al final conseguimos construir una especie de muro alrededor del colegio. Tras unos días, la población local de Doong, fue acostumbrándose a la presencia de un grupo de extranjeros en la isla, que iban trabajando y sudando de un sitio para otro. Durante la última velada compartimos un bonito fuego de campo. Bajo la luz del fuego, la gente cantó y bailó para nosotros. Actuaron sólo con el uso de sus voces y su cuerpo. Era el momento de agradecer a todo el mundo la acogida que nos brindaron en la isla. Pude sentir como todos los integrantes de nuestro grupo, habíamos experimentado unos días muy especiales en Doong. Vamos a mantener todos estos recuerdos en nuestro corazón para siempre. Sofie Roose,
Desde Xaveri Burundi [tapa]El campamento mundial 2003 en Filipinas ha sido una gran luz para muchos de nosotros, tanto blancos como negros, gracias a todo lo que llegamos a experimentar. Este campamento mundial nos ha abierto los ojos, al mostrarnos la realidad de la vida en Filipinas. Estoy más que convencida que Fimcap puede ayudar a cambiar el mundo y espero que Fimcap siga creciendo en armonía y nunca va a olvidarse de las organizaciones africanas que también integran la Fimcap. Larga vida a FIMCAP Felicité Niyonaere,
Desde Chiro Burundi [tapa]Nadie pone una luz para esconderse en un lugar oculto. Utilizamos un candelabro, para que las personas que entran en una casa puedan ver la luz. Este fue el caso de Filipinas, en las montañas de Nueva Vizcaya, en los campos, mientras trabajábamos todos juntos. Cada uno de los miembros de Fimcap, en sus propios lugares, debería ser una luz para un mundo mejor. Larga vida a FIMCAP en el mundo Jean Marie Bizindavyi,
Manifesto del campamento mundial 2003 [tapa]Existe un solo mundo. Podemos vivir sólo para nosotros mismos, o bien podemos construir juntos un futuro donde todo el mundo tenga cabida. Vinimos a los Filipinas con el objetivo de hacer cosas para otros y ayudar, pero en realidad, somos nosotros los que más hemos recibido. Descubrimos la riqueza de las personas más pobres, su facilidad para compartir todo cuanto tienen, por pequeño que sea, su hospitalidad y su manera positiva de mirar las cosas. Pero, para darnos cuenta de todo esto, hemos necesitado dejar nuestras comunidades y compartir nuestras vidas con la comunidad local. Aprendimos que cuanto menos se tiene, más fácil resulta abrirse al mundo y compartirlo todo. Nos comprometemos a no permitir que esta experiencia se esfume rápidamente, sino que queremos que nos ayude a cambiar y moldear nuestras propias vidas, cuando regresemos a nuestros hogares. Es más, queremos desafiar a todo el mundo a mirar hacia lo que hemos logrado a nivel personal durante esta experiencia y invitarles a vivir la solidaridad internacional. Filipinas, julio de 2003
!Algunas impresiones vividas¡ [tapa]Los primeros dias fueron difíciles ya que en Chile, nuestra cultura y costumbres, son muy diferentes a las Asiáticas... La gente de Chiro Filipinas ha organizado muchas bonitas presentaciones de sus actividades, su país, su gastronomía y sus bebidas. Las presentaciones fueron espectaculares. Hubo una presentación especialmente impresionante. Los participantes llevaban guantes blancos y ropas oscuras. Con la ayuda de una luz especial se hizo una presentación muy bonita, ya que con sus manos formaron todo tipo de figuras con las que ilustraron su historia. Los delegados de Manila en ARKOMG BATO, Pasig city, empezaron a cargar rocas y arena, por la tarde pintaron 4 casas. El grupo se ha dividido en dos equipos que llevaban a cabo tareas distintas. Daban clases a niños por la mañana y pintaban por las tardes. Es muy cansado, pero a pesar de ello una tarde, después del trabajo, se las apañaron para jugar un partido de básquet. El equipo del Padre Alvi ganó el partido. Este es el proyecto, aquí en Nueva Vizcaya. Casi todos los bosques de la zona se han vendido a grandes empresas inmobiliarias. Cortaron todos los árboles y han dejado el terreno totalmente árido y seco. La erosión del terreno es un gran peligro para el equilibrio ecológico de la región. Podría convertirse en un desierto si nadie se ocupa de evitarlo. Hemos vivido una gran experiencia en las Filipinas. Hemos probado todo tipo de platos Filipinos y hemos gozado de la gran hospitalidad de la gente Filipina. Ha sido una experiencia increíble para todos, que permanecerá para siempre en nuestros corazones. El ambiente ha sido fantástico en todo momento. Hemos podido sentir que Fimcap estaba viva de verdad.
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